viernes, 13 de abril de 2018

Profes 2.0

    Hoy, y como siempre, ser profe es complicado. Pero siendo sincera, creo que ahora es más, y te digo por qué.
    Ayer, y no hablo de ayer ayer, sino de hace unos 15 o 20 años, los cabros éramos más piolas, el respeto al maestro era casi intachable. En mi vida en la básica, nunca escuché una grosería en la boca de mis compañeros, olvídate de responder de manera altanera o desafiar a los profesores.
   Entiendo que los tiempos han cambiado, y los docentes de alguna manera tenemos que actualizarnos en ello. Para nosotros, jugar a las laminas era suficiente, llegar a la casa y ver un poco de tele, era lo mejor. Con el tiempo fuimos adquiriendo más tecnologías, pero tener un Gameboy era para gente de plata, así que el tetri de 9999 juegos era lo único bacán. Olvídate de un Playstation.
   Reconozco que prefiero mi época, pero no puedo aferrarme a ella y pensar que los demás se van adecuar a mí, imposible si eres profe. Hacer escribir a los chiquillos hojas y hojas en cuadernos no es lo mío, me pongo es su lugar también. La idea es que todos salgamos ganando. Así que se me ocurrió este medio para que ellos, de alguna manera pudieran escribir. Si pasan el 80% del día con la cel pegado a las manos, ¡algo productivo pueden hacer, poh!
    Ayer les mandé una simple tarea para hoy, viernes 13 de abril del 2018. Escribir una columna de opinión, prácticamente lo que hemos estado haciendo hace un mes aproximadamente. Llegué a clases, y mi sorpresa: los irresponsables no habían hecho nada, ¡solo una estudiante me alegró la vida! ¡¡¡CÓMO PUEDE SER!!! Dentro de mí sentí fuego, me quemaba por dentro. (¿Cuál figura literarias use?) Ya. Cálmate, me dije. Vamos hacer algo. Trollearlos es una buena opción. Pregunté quién tenía su celular, para que escribieran su columna ahora. Los lindos, inocentemente, sacaron su aparatito tecnológico y lo levantaron. Me acerqué a uno de ellos y tranquila tomé su cel. Rápidamente, los pillos esperaron a guardar sus tesoros, jurando que los iba a dejar pasar.
    Hicieron su columna, pero a mano. Sin ayuda de nada, solo sus conocimientos e imaginación.
Ahora espero
que publiquen lo que les revisé.
Hasta las 20 los leo
o el dos en el libro escribiré.
(Y suena una rima...)
   Algo bueno de sumarse a esta generación, tienen mucho para aprender de ellos. Trollear es uno.


   





Mi generación es la mejor. 
Primer día de clases: 1994

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