martes, 13 de febrero de 2018

... El inicio.

   
Hace unos días, mi pololo me preguntó si me casaría con él. Sin pensarlo, le dije que Sí. Pero ¿Cómo llegamos a esto? Todo parte hace doce años atrás, en el último paseo que tendríamos como curso.
    Fuimos compañeros durante toda la enseñanza media, no éramos amigos e incluso no me acuerdo mucho de él en los primero años. Lo que no se me olvida es que era uno de los "mateos" de la clase, incluso nos ayudaba en algunas asignaturas haciéndonos clases. También era, y aún es, muy sociable. Recuerdo que tenía amigos incluso en otros cursos y siempre sobresalía en las clases con comentarios y aportes a materia. Y me acuerdo que jugaba mucho a la pelota. 
    En cambio, yo era de pocos amigos, me costaba muchos las materias, sobre todo matemáticas. Era muy buena para reírme y con mis amigos siempre andábamos haciendo "leseras" (cosas que, hace poco me enteré, no le agradaban al Criss, mi novio).
    Volviendo al último paseo de fin de año, no recuerdo qué día era, pero si que quedaba poco para que terminara . En grupos de seis, debíamos dormir en casas tipo "A" y mi grupo de amigo nos quedamos en una de ellas, mientras que él grupo de él se quedó en la de al lado. 
    Durante los días que pasaban, los dos grupos de amigos compartían mucho, además teníamos un amigo en común: El Juan (el que nos grabó el video de la propuesta). Recuerdo que una noche, nos juntamos afuera de una de las casas todos a conversar. Tapados con frazadas y sentados en las sillas que sacamos de las casas, nos conocimos más. Cristian, muy bueno para conversar, nos contaba historias y chistes. Toda su personalidad me llamo mucho la atención, me estaba empezando a caer bien. Incluso, sabía que él tenía que ser mi amigo.
    Llegó el verano del 2006 y como grupo, ahora más grande, salíamos a todos lados. Íbamos a la playa, nos juntábamos para ir al cine, nos organizábamos para hacer algo en las casas, etc. La amistad iba creciendo y el grupo de amigos consolidándose. 
    Nunca había experimentado la sensación de tener tantos amigos; hacer juntas, hablar de temas tontos, discutir de cosas irrelevantes y también tener alguien con quien llorar y reír las cosas de la vida, cosas de adolescentes.

    Así ha sido durante años, doce para ser exactos, en donde cada uno ha vivido experiencias nuevas, estudiamos carreras, conocimos a más personas. Algunos de nuestros amigos se casaron, otros tuvieron hijos, pero seguimos compartiendo y riéndonos como hace diez años. Ha pasado el tiempo, pero cuando nos juntamos, sentimos que aún somos unos niños.
 4to medio 2005. (por ahí estamos los amigos)

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